La Llorona entre las Pirámides

En las noches de luna llena, cuando el silencio envuelve el valle, se escucha el lamento de una mujer que vaga entre los canales y ruinas. Se dice que es el alma de una madre indígena que perdió a sus hijos durante la conquista. Su figura blanca se desliza por el río San Juan, y quienes la han visto aseguran que su rostro no tiene ojos, solo dos huecos que lloran eternamente. Algunos creen que su presencia protege los restos arqueológicos, otros que anuncia desgracias si se le responde al lamento.